Un artículo de los alunos: Catarina Lima, Lídia Milheiro, Rodrigo Veríssimo y Rui Amaro

 

Cuidemos a todos los niños y niñas del mundo, para que ellos puedan tener una infancia sin injusticias, sin trabajo infantil y con igualdad de oportunidades.

El 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de ONU aprobó la “Declaración de los Derechos del Niño”, de ahí que, este día se conmemore el “Día Universal del Niño”. Sin embargo, esta declaración no era suficiente para proteger a los niños y, por eso, el 20 de noviembre de 1989 fue publicada la “Convención sobre los Derechos del Niño”, cuyo cumplimento es obligatorio para todos los países que la han firmado. Si los derechos y deberes no son cumplidos o aplicados por los padres, existen instituciones que actúan para poder proporcionar a los niños una buena educación y un buen crecimiento.

En nuestra opinión la firma de esta convención fue muy importante pues así las personas saben cuáles son los derechos de los niños y también saben cómo estos deben actuar ante la sociedad.

Los niños tienen derecho a: tener un nombre y una nacionalidad; igualdad; ser protegidos contra el abandono y la crueldad y a no ser obligados a realizar ningún tipo de trabajo antes da la edad adecuada; ser educados en espíritu de solidaridad, comprensión, amistad y la justicia entre los pueblos del mundo; recibir educación gratuita y a disfrutar de los juegos. Pero también tienen deberes como: respetar a nuestros semejantes, sin importar su sexo, nivel económico, religión, nacionalidad o sus impedimentos físicos; respetar a los mayores, opiniones y costumbres de los demás; hablar siempre con la verdad y cumplir con lo que prometemos.